La llegada de la pandemia y el uso obligatorio de mascarillas ha cambiado muchos de los pequeños detalles de nuestro día a día. Entre ellos, y quizás uno de los más notables en cuanto a rutinas de belleza se refiere, es el descenso de uso de cosméticos como pueden ser los labiales o pintalabios. Ahora lo que prima y lo que seduce son una mirada bonita y una piel cuidada.

Nuestro vocabulario se ha enriquecido y ha cambiado desde la llegada del coronavirus a lo cotidiano: COVID, coronavirus, desescalada, desconfinamiento, PCR… Todos estamos familiarizados con estos conceptos, pero tal vez no nos resulten tan conocidas otras palabras como maskné, aunque seguro que nos suenan sus síntomas. Si sientes la piel de tu rostro más reactiva, con más puntos negros o espinillas, quizás lo padezcas. El término no es otra cosa que la combinación de mask, mascarilla en inglés, y acné. Es decir, es la reacción de la piel ante el uso reiterado y continuo de mascarillas.

Aunque no suena bien, tiene fácil solución: una buena rutina facial. En el Hotel Balneario Baños da Brea nos preocupa el bienestar y rutinas de tratamiento corporal de nuestros clientes, estén donde estén. Por ello, hemos reunido una serie de consejos para el cuidado diario de nuestros rostros que pueden ser de gran ayuda para mantener una buena salud, bienestar y alejar esos molestos granos derivados del uso de la mascarilla:

  1. Tipos de pieles. El primer paso que debemos dar es determinar qué tipo de piel tenemos, ya que en función de sus características requerirá de unos u otros cuidados. No será lo mismo tratar una piel seca que una mixta o con tendencia grasa, por ejemplo.
  2. Zonas sensibles. Al hacer una limpieza de tu rostro, que debe ser diaria, es recomendable emplear desmaquillantes fisiológicos. Por otro lado, contamos con zonas más sensibles que otras. La piel de los ojos o labios es mucho más fina (hasta diez veces más) y frágil, por lo que requieren de productos específicos.
  3. Hidratación. No solo nosotros nos necesitamos mantener hidratados, sino que nuestra piel también demanda un buen nivel de hidratación para mantenerse saludable.
  4. Exfoliación. Incluir la exfoliación a nuestra rutina de limpieza facial, al menos dos veces por semana, es indispensable. Lo ideal es una exfoliación fisiológica, ideal para suavizar y purificar la piel. Y siempre respetando su equilibrio.
  5. Protégete. Contra el sol y contra cualquier otro agente externo como puede ser el tabaco, la contaminación o incluso el estrés. Aplícate protector solar a diario (aunque creas que no haya sol) y limpia tu piel por las mañanas y noches, especialmente si has aplicado algún tipo de cosmético.

Está claro que, si queremos alejar los efectos de la mascarilla sobre nuestra piel, no solo debemos cambiar este elemento de protección cuando se indica, sino también mantener una correcta higiene de nuestra cara.

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